Detox

Tal y como vimos en el post anterior, si es hora de empezar una dieta, debemos hacerla bien. Y por eso, primero debemos preparar nuestro cuerpo.

Para que nos hagamos una idea, los estilos de vida modernos no son los idóneos para nuestro organismo, estamos sometidos a contaminación ambiental, estrés, dietas que no son 100% sanas y procesos naturales de nuestro organismo. Así pues, nuestros órganos de drenaje y detoxificación por excelencia como son los riñones y el hígado, no siempre pueden seguir el ritmo que les pedimos y poco a poco se nos acumulan toxinas en el organismo.

Si queremos tener buenos resultados en cualquier dieta, es indispensable estar "limpios" de toxinas para permitir al organismo trabajar correctamente y acelerar el proceso. Por este motivo, necesitamos hacer unos días de drenaje y detoxificación antes de comenzar con la dieta.

Entendemos como drenaje el primer paso, donde las toxinas son transportadas hasta los órganos detoxificadores, allí el proceso de detoxificación consiste en metabolizar o neutralizar estas toxinas para poder excretarlas.

Ambos procesos están íntimamente relacionados y son dependientes de la velocidad de los órganos, si intentamos hacer el proceso demasiado rápido, no obtendremos buenos resultados, ya que las toxinas vuelven a circular por la sangre sin haber sido excretadas. Es por ello, que una buena detoxificación necesita al menos dos semanas para dar buenos resultados, aunque os recomendamos que sean seis.

Para llevar a cabo el tratamiento, normalmente se buscan productos diuréticos y colagogos, encontramos diferentes fitoterápicos, algunos de ellos en formato líquido para mezclar con una botella de agua como el Drenadiet de VDiet que lleva cola de caballo (Equisetum arvense) y alcachofa (Cynara scolymus) o el depurarse BESibz de Besibiz que lleva alcachofa, piña (ananas comosus) y Ortosifus (Orthosiphon stamineus). En formato de cápsula, encontramos Phytostandard de Phytoprevent de alcachofa y rábano negro (Raphanus sativus) y el HEP + de VDiet que lleva también alcachofa y cardo (Cynara cardunculus). Este último está más enfocado a la protección hepática, de tal manera que es bueno combinarlo con uno de los anteriores.

Y si queremos quedar completamente limpios, el último toque a este tratamiento es tomar probióticos como los que habíamos comentado en posts anteriores y prebióticos como fibras hidrosolubles de fruta y verdura para eliminar las bacterias malas de nuestro intestino que producen toxinas y así, promover el crecimiento de las bacterias buenas.

Si queremos reforzar el efecto del tratamiento debemos beber entre 1.5 a 2 litros de agua diarios, reducir o controlar el estrés, seguir una dieta equilibrada, hacer deporte y dormir.

Una vez hecho todo esto, ya estamos preparados para empezar una dieta en las mejores condiciones tal y como veremos en el post siguiente.

Por: Farmacia Botet Carreras, visitanos.